PRENSA Y MEDIOS

¿Qué tipo de oficina es mejor para emprendedores y Pymes?

Elizabeth Meza, El Economista

02 / 05 / 2017

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NO TODOS los negocios comienzan en un garaje como Apple, el emprender y desarrollar una empresa requiere contar con un lugar de trabajo que les brinde a los clientes certidumbre y les permita acudir para cerrar tratos.

Existen diferentes tipos de oficinas que un emprendedor o una pequeña empresa (Pyme) puedo contratar; en lugar de gastar grandes cantidades para adquirir un inmueble y adecuarlo a las necesidades, pueden reducirse costos en instalación, contratación y mantenimiento.

María Fernanda Trillo, vicepresidenta de Coldwell Banker Commercial, empresa espcializada en bienes raíces señala que existen tres tipos de oficina: virtuales, físicas y business center o coworking y recomienda destinar solo 40% de los ingresos de la compañía a la renta de establecimientos o espacios de trabajo.

Oficinas Virtuales

Es aquella que se contrata para que una empresa conteste el teléfono y reciba la mensajería, pero no es un espacio físico para que el empresario desempeñe sus labores. “Este tipo de oficinas sirven para tener  presencia corporativa y no requieren una gran inversión. Estas oficinas también ofrecen salas de juntas donde el empresario puede recibir a los clientes de vez en cuando, pero el trabajo realmente no es ahí, si no en la calle o casa”, expresa.

Sin embargo, una de las desventajas, refiere Fernanda Trillo, es que no se tiene una oficina constante y si un cliente quiere visitar al empresario, este debe hablar a la empresa de oficinas virtuales, para saber si hay espacios disponibles.

Oficinas Físicas

Cuando una empresa está consolidada es momento de definir un espacio físico donde instalarse y desde ahí realizar las actividades. Contar  con un espacio físico, ya sea compra o renta, le brinda confianza al cliente. “En el mundo de los negocios, la confianza te la da una oficina, brinda imagen, seriedad y formalidad”, menciona.

Fernanda Trillo recomienda que al adquirir una oficina particular se elija un espacio amplio y se deje una reserva territorial, a fin de permanecer en esa estancia por unos años y cuando el negocio crezca no haya la necesidad de mudarse.

Una investigación realizada por Regus, proovedor de espacio de trabajo flexible, dice que los trabajadores mexicanos consideran  que las oficinas parcialmente cerradas son ideales para obtener una mejor  concentración y generar mayor productividad.

Business Center

Un  business center es la renta de oficinas temporales o espacios de colaboración que se rentan por periodos cortos. Esta modalidad de oficinas es recomendable para organizaciones que inician o buscan crecer, pero que aun no cuentan con los recursos suficientes para adquirir un lugar propio.

Entre los beneficios está el no preocuparse por acondicionar el lugar. A demás, brindan oficinas de lujo o de primer nivel a fin de que la empresa no haga desembolso. Actualmente, un gran número  de business centers, se han convertido en coworking, que son áreas de trabajo con espacios abiertos, donde no hay lugares designados y están amueblados con sillones o mesas largas y colaborativas, pero también existe la posibilidad de contratar salas de juntas u oficinas para una o dos personas, ideales cuando se requiere privacidad.

Estos espacios cuentan con opciones flexibles para pagar sólo lo que se usa, también cuentan con una red, que al contratar alguno de los planes puede hacerse uso de las instalaciones en otro estado o país.

La desventaja es la privacidad, detalla Fernanda Trillo y dice que puede rentarse un espacio y no saber si junto está la competencia, por ello la especialista recomienda los espacios de colaboración o coworking para lo jóvenes, millenials que buscan un lugar físico que les permita tener presencia.

Fernanda Trillo enfatiza, que ya sean oficinas virtuales o business center, deben pensarse como oficinas temporales. “Aunque el tiempo de estancia depende del  negocio o crecimiento, puede ser de tres a nueve meses, pero no mas de un año”, dice.

Pueden parecer baratas al incio porque no  se requiere un gran desembolso, pero al hacer cuentas y a largo plazo son caras, porque todo se cobra y no se tiene espacio si se requiere crecer.