PRENSA Y MEDIOS

El inventario en construcción cayó en 43% en el segundo trimestre del año, pero el número de oficinas desocupadas se mantiene alto, especialmente en el Corredor Norte de la ciudad.

La sobreoferta de oficinas se mantiene pese al freno en la construcción

Expansión

05 / 09 / 2019

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Las obras con sellos de Suspensión se han multiplicado en la Ciudad de México. Durante la primera mitad del año, el gobierno capitalino puso la lupa en aquellas que presentaron irregularidades en sus permisos de construcción, lo que derivó en incertidumbre para el sector inmobiliario.

 

Uno de los mercados que más resintió el efecto fue el de las oficinas, ya que el inventario en construcción cayó en 43% en segundo trimestre del año en comparación con el mismo periodo del 2018; mientras que en los primeros tres meses la caída fue del 28%, según cifras de la firma de corretaje Cushman & Wakefield.

Desde el inicio de la administración de Claudia Sheinbaum se anunciaron suspensiones de obras y de permisos para hacer una revisión exhaustiva que permitiera detectar irregularidades en los usos de suelo y evitar la masificación de desarrollos autorizados en la administración pasada. Pablo Vásquez, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), señala que el sector espera recuperar su dinamismo, puesto que ya comenzaron a liberarse los permisos de construcción. Aunque para ver los resultados habrá que esperar entre seis y ocho meses.

El mercado se detuvo por la falta de confirmación en estos permisos de construcción, pero también obedeció a que los desarrolladores han percibido poca claridad económica y certidumbre y han esperado para tomar decisiones ante nuevos proyectos, explica Héctor Klerian, director internacional de la firma inmobiliaria JLL México.

Algunos de los proyectos que ya estaban iniciados han sufrido clausuras por cuestión de permisos, pero la intención es continuarlos. Una vez que se empieza un edificio, hay mucho gasto en materiales, terreno e infraestructura y todos los desarrolladores que inician un proyecto generalmente lo terminan”, comenta.

Pero este efecto apenas logró mitigar la sobreoferta en disponibilidad que existe en la Ciudad de México para oficinas de clase A y A+ que, según Luis Méndez, presidente de Coldwell Banker Commercial México, es superior al 15%. Esta cifra representa un nivel "sano" para el mercado, pero podría significar un “foco amarillo”, dado que algunos corredores sí presentan niveles más elevados. Actualmente existen 7 millones de metros cuadrados de oficinas clase A en la capital.

El problema es que en algunos corredores el foco ya es rojo, como en el Corredor Norte (desde Toreo de Cuatro Caminos hasta Valle Dorado). Ese registra una disponibilidad del 43.9%, Lomas Altas, de 43.8% e Interlomas, de 24%. Quitando esos corredores, el resto de la ciudad es aceptable”, dice.

A principios de 2019 se detectaron 42 proyectos de edificios detenidos, de los cuales 30 continúan en ese estado, que habrían significado 269,000 metros cuadrados más de oficinas. Esto ayudó a que la oferta disminuyera y se compensara la absorción de estos espacios, conforme el análisis de Méndez.

Estima que en cuatro o cinco años la oferta disminuya y se repita el ciclo de oferta y demanda, ya que algunos proyectos que inicialmente se plantaron para oficinas cambiaron de giro hacia los sectores residencial o de hotelería, por ejemplo.

La tendencia

 

El especialista de Coldwell Banker Commercial estima que al menos 30% de la oferta en el mercado de oficinas corresponde a una categoría premium, que se destaca por ubicarse en terrenos de usos mixtos, es decir, que cuentan con locales que ofrecen productos y servicios.

"Vemos que hay aceptación por los edificios de alta calidad con servicios como gimnasios, cafeterías, restaurantes, bancos, supermercado, lo que hace la vida del usuario más amable. Son bien aceptados y creemos que esta megatendencia de usos mixtos continué quedándose".